Resultados del Primer Barómetro Empresarial de Financiación Alternativa y Fintech

El pasado 28 de enero AltriaCorpo presentó los resultados del Primer Barómetro Empresarial de Financiación Alternativa y Fintech, realizado conjuntamente con el Instituto de Estudios Financieros (IEF).

Para la elaboración de este Barómetro se realizaron un total de 120 entrevistas en profundidad a empresas, entidades financieras y proveedores de financiación alternativa, a los que se preguntó sobre su experiencia y percepción ante la disponibilidad de crédito, las perspectivas para este año 2021 y el grado de conocimiento y uso de los instrumentos de financiación alternativa y fintech.

Aquí está el link al video de la presentación y resumimos seguidamente los principales resultados de este Barómetro:

  • Todos los bancos endurecerán su política de crédito y la mayoría tienen previsto subir los tipos de interés.
  • Los proveedores de financiación alternativa se muestran divididos en cuanto a endurecer o no las políticas de crédito, y no tienen previsto incrementar los tipos de interés.
  • El desconocimiento de la financiación alternativa entre las empresas es todavía del 33%, y cuando se trata de las fintech (subgrupo de la financiación alternativa que ofrece plataformas en línea y mayor agilidad) este desconocimiento sube hasta un 59%.
  • Un 70% de las empresas buscarán activamente financiación durante 2021, pero el 84% de ellas son conscientes que les costará mucho más que el año anterior por el cierre del crédito bancario.
  • La falta de conocimiento de la financiación alternativa junto a la alta disponibilidad del crédito bancario en los últimos años son las principales razones que los agentes financieros encuentran para explicar que no se hayan cumplido los objetivos de crecimiento de la financiación alternativa que había fijado la Unión Europea con la Capital Markets Union.

Anticiparse en las decisiones financieras, clave para el 2021

La ampliación de la carencia en los créditos ICO que el Gobierno prepara no va a ser suficiente. Las empresas deben planificar y tomar decisiones ahora mismo para superar el difícil 2021.

El próximo mes de marzo 2021 las líneas de financiación avaladas por el ICO deberían empezar a amortizarse por parte de las empresas. Sin embargo, para muchas de ellas la carencia de un año que tienen estos créditos parece demasiado corta en vista a la evolución de la pandemia y su afectación indudable en la economía. Incluso con una eventual mejora de la situación sanitaria y de la economía en este próximo medio año, la realidad es que el volumen de endeudamiento que en general las empresas han contraído es demasiado elevado para poder devolver estos préstamos sin tensiones de liquidez.

Ante este panorama, y la presión de empresas y entidades financieras, el Gobierno está tomando medidas y con bastante probabilidad va a alargar el plazo de carencia, a un año más hasta 2022, y a ampliar el plazo de los préstamos que pasará de cinco a ocho años. Bancos y empresas agradecerán estas nuevas condiciones. Por parte de las entidades financieras, han asumido un riesgo de 25.000 millones de euros que, de crecer la cifra de impagos, podría provocar importantes provisiones e incluso hacer caer en pérdidas a algunos bancos. Por parte de las empresas, la situación es grave en muchas de ellas, e incluso un informe reciente de Alvarez & Marsal señala que el 14% de las empresas probablemente desaparecerá por los efectos de la crisis económica y la incapacidad de devolución de la deuda contraída.

A pesar de este alivio en los plazos de amortización de los créditos ICO, parece evidente que las empresas no pueden confiar únicamente en esta medida, que además necesita todavía el beneplácito de Bruselas, por lo que puede sufrir cambios en la negociación con las autoridades europeas, entre ellas el Banco Central Europeo, que debe aprobar esta medida, y en dicha aprobación podría fijar la obligatoriedad de provisiones en caso de incremento de carencia y plazos de amortización, lo que en la práctica llevaría a que no se pudiera aplicar por parte de la banca por el incremento de coste que acarrearía.

Sede del Banco Central Europeo en Frankfurt

Urge, en definitiva, la necesidad de anticiparse a un escenario económicamente muy complicado y financieramente muy tensionado. Es crucial en este momento proteger la caja y buscar nuevos instrumentos financieros que, o bien puedan cancelar la deuda existente que genera un mayor servicio mensual por otra de mucho mayor plazo que reduzca de forma sustancial esta servicio, o bien capitalicen a las empresas para reforzar su solvencia, resistir la disminución de ingresos y beneficios y apostar por la digitalización y la puesta en marcha de nuevas líneas de negocio.

En Altria Corpo estamos activamente gestionando a nuestros clientes para encontrar la mejor solución para sobrellevar este próximo ejercicio. A pesar de las dificultades del mercado de crédito y en especial la cautela de muchas entidades financieras, existe todavía una variedad de posibilidades, tanto en el ámbito de la reestructuración de la deuda bancaria, con la ayuda de fondos de deuda y otros instrumentos similares de financiación alternativa, como en el de otras soluciones financieras que operan con la garantía de activos de la empresa, tanto de tipo inmobiliario como equipamiento productivo, o incluso las propias existencias. Sin olvidar tampoco las posibilidades que la entrada de capital ofrece, sean fondos de capital riesgo, o bien de socios industriales o con más vocación de permanencia.

Son momentos donde, para lograr una solución que dé viabilidad económica y financiera a la empresa, se exige tanto un elevado conocimiento de todas las posibilidades que existen en el mercado de la financiación, como la capacidad de preparar un dossier completo donde se expliquen con claridad los estados financieros actuales y sobre todo se pueda realizar una proyección económica y de tesorería de la empresa para los próximos meses y años. La ayuda de un asesor experto es, sin lugar a dudas, más necesaria que nunca en estos momentos.

Altria Corpo es una consultoría financiera fundada en 2014 por Albert Gumà y con sede en Barcelona. Tiene como clientes a empresas medianas y grandes, a las que ofrece su experiencia en toda clase de financiación mediante deuda y capital, y el acceso a más de 150 proveedores financieros entre bancos, financiación alternativa, fondos de deuda, fondos públicos y otros instrumentos. En sus 7 años de existencia, Altria Corpo se ha posicionado como un referente en la búsqueda de financiación a la mediana y gran empresa, con un importe asesorado acumulado de más de 250 millones y más de 600 operaciones. El ámbito de las empresas asesoradas cubre todo el territorio español, con una concentración en Cataluña, que representa el 80% del total asesorado.

Entrevistas a clientes Altria: Torremirona Golf & Spa Resort

“Es clave disponer de partners como Altria que puedan contribuir a blindar las necesidades financieras en un entorno tan incierto como el actual”

Nuestro país es una potencia turística mundial. El sector turístico es de hecho el que aporta más empleo y contribuye más a la economía española con casi el 15% del PIB. No es extraño, por tanto, que en la numerosa cartera de clientes que Altria Corpo asesora se encuentren algunas empresas relevantes de este sector.

Una de estas empresas es el Torremirona Golf & Spa Resort. Hemos querido hablar con su Director General, Yassine Bouallalla, para que nos cuente su experiencia con Altria Corpo.

Altria Corpo: Yassine, cuéntanos un poco qué es Torremirona y cuál ha sido vuestra trayectoria hasta hoy.

Yassine Bouallalla: El complejo de Torremirona Golf & Spa Resort inició su actividad en 1989, con la inauguración del campo de golf, y posteriormente se consolidó el año 1998 con la apertura del establecimiento hotelero para generar un producto completo. El objetivo siempre ha sido ofrecer un establecimiento multiservicio, con capacidad de adaptarse a todas las necesidades tanto de los huéspedes como de los visitantes, siendo un referente en el territorio por lo que respecta al servicio y la calidad ofrecidos, a la desestacionalización y a la vinculación con el territorio.

A.C.: Siempre se dice que el secreto del producto hotelero es la ubicación. Vosotros estáis en Navata, cerca de Figueres, en la provincia de Girona. ¿Qué posibilidades os da esto?

Y.B.: El complejo tiene una ubicación estratégica que permite a sus usuarios disfrutar de toda la provincia de Girona, a la vez que les facilita la comunicación con sus respectivas ubicaciones debido a la proximidad de los servicios de AVE y autopistas. No obstante, la ubicación no lo es todo, y complementamos el hecho de no ser un producto de costa con muchos productos y servicios distintos.

A.C.: En los últimos años habéis tenido un crecimiento importante. ¿En qué lo habéis basado?

Y.B.: A partir del año 2014, el establecimiento inició un proceso de transformación y dinamización, reforzando todavía más su polivalencia y enfocándose en ser un producto de ocio, cultural, deportivo y gastronómico, con la construcción de un nuevo SPA, la adecuación de las instalaciones deportivas y la reforma de las habitaciones y de sus espacios comunes.

A.C.: La relación con Altria Corpo empezó ya hace tiempo. ¿Cuál fue el motivo de contactarnos?

Y.B.: Disponíamos de referencias positivas de Altria Corpo, y debido precisamente a este proceso de transformación mencionado anteriormente, existían retos financieros para acelerar el cambio y la adaptación del producto a la nueva realidad de la demanda surgida a raíz de la anterior crisis económica y sobre todo del proceso de digitalización social y sus consecuencias. Altria es un referente a la hora de optimizar el tiempo dedicado por una empresa en obtener y negociar los recursos necesarios. El primer contacto fue próximo, distendido y directo, dejando muy claro el conocimiento del sector financiero y sus áreas de actuación. Desde entonces, la relación es fluida, bidireccional y con muchas sinergias entre las dos partes.

A.C.: ¿Cuáles crees que han sido los principales beneficios de haber trabajado con Altria?

Y.B.: Sobre todo la asertividad y la facilidad en la gestión que otorgan a las empresas con las que trabajan, su red de relaciones y su capacidad de ser efectivos en encontrar el producto que mejor encaja con cada necesidad o tipología de negocio. Durante el procedimiento se analizan las necesidades, se contrastan las proyecciones y se trabajan los escenarios de forma conjunta hasta alcanzar un consenso. Posteriormente, la gestión y el seguimiento son gratamente eficientes, y la manera de adaptarse, impecable. Creo que al final el principal beneficio es haber ganado un «partner».

A.C.: En los últimos meses Altria Corpo ha conseguido un importe relevante de financiación para el complejo Torremirona, con distintas líneas e instrumentos. ¿A qué destinaréis la financiación conseguida?

Y.B.: La financiación se destinará principalmente a continuar las inversiones con el fin de poder conseguir cumplir con los objetivos de posicionamiento y calidad del establecimiento, y reforzar la posición del producto en el territorio, así como para garantizar el correcto funcionamiento y liquidez en un tiempo incierto en donde las previsiones se ven trastocadas constantemente. Se trata de un periodo de transición, en el que la clave de la financiación es garantizar la continuidad de los negocios facilitando su supervivencia económica a partir de la financiera.

A.C.: Como bien dices, ahora son momentos muy inciertos en todos los ámbitos. Por lo que se refiere al mercado de la financiación, ¿cómo los ves ahora mismo?

Y.B.: Resulta complicado prever el comportamiento del tejido económico a medio plazo, pero la degradación de gran parte de las industrias de servicios, especialmente las relacionadas con transporte y turismo, así como la evidente recesión que se está viviendo en el conjunto del territorio, dificulta que a medio plazo las empresas puedan disponer de flujos de caja positivos. Precisamente por este motivo, hay que contar con previsiones precisas, actuar con responsabilidad y disponer de partners estratégicos que puedan contribuir a blindar las necesidades financieras que garanticen el futuro del tejido empresarial.

A.C.: Pues Altria Corpo continuará siendo un partner vuestro para ayudaros en este entorno tan complejo. Muchas gracias, Yassine, por tus respuestas.

Píldoras de financiación corporativa (1): ¿Qué es un equity kicker?

Un Equity Kicker es un incentivo de capital en el que el prestamista proporciona crédito a un tipo de interés más bajo y, a cambio, obtiene una posición de capital en la empresa del prestatario. Un equity kicker se estructura como una recompensa condicional, en la que el prestamista obtiene la propiedad del capital que se pagará en una fecha futura cuando la empresa alcance objetivos de rendimiento específicos.

Las empresas en sus primeras etapas utilizan un equity kicker para poder acceder a financiar sus operaciones. A menudo les resulta difícil atraer inversores, ya que son relativamente nuevas y es menos probable que obtengan su confianza.

Los equity kickers se utilizan normalmente en LBO, MBO, recapitalizaciones de capital u operaciones de venture debt. Esas transacciones se consideran demasiado arriesgadas para atraer las formas tradicionales de deuda. Por lo tanto, los financiadores mezzanine y subordinados utilizan los equity kickers para compensar el mayor riesgo que asumen al prestar a empresas que no disponen de suficientes garantías para los préstamos. Los kickers utilizan la convertibilidad en acciones o los warrants en una fecha futura y pueden ser activados por una venta u otros eventos de liquidez.

¿Cómo funciona un equity kicker?

Las empresas utilizan un equity kicker para atraer a los prestamistas a comprar un bono o una acción preferente de la empresa a un tipo de interés reducido. El prestamista puede obtener un equity kicker desde un mínimo de 10% hasta un máximo de 80%, dependiendo del riesgo de la inversión.

Cuando un prestatario adjunta un incentivo de capital a las condiciones de la deuda adelantada por los financiadores, este incentivo se denomina kicker. Mientras por un lado los prestamistas prestan a un relativo bajo tipo de interés en relación al riesgo de la operación, por el otro lado obtienen una participación en el capital social que puede ejercerse en una fecha futura cuando se produzca un evento de liquidez.

Usos del equity kicker

Las empresas que ofrecen una opción de inversión en capital no pueden acceder al crédito de los financiadores tradicionales. Estos financiadores suelen conceder préstamos a empresas con un flujo de efectivo adecuado para atender el préstamo, así como una base de activos suficiente para actuar como garantía del mismo.

La mayoría de las empresas que emiten equity kickers son empresas de nueva creación y empresas en fase inicial que aún no han acumulado suficientes activos. Ofrecen un kicker como forma de atraer a inversores que de otra manera no estarían interesados en prestar a la empresa.

Ejemplo 1: Participación en el capital

Tomemos el ejemplo de XYZ, una empresa que fabrica copas de vino. La compañía está en el proceso de expansión de su planta de fabricación para aumentar la producción anual. XYZ ha estado operando durante tres años pero sigue sin poder obtener financiación bancaria o conservadora debido a su alto riesgo percibido.

La compañía planea obtener 800.000 euros para financiar dicha expansión. Puede por un lado obtener 400.000 euros internamente con los recursos generados por la propia actividad. Por el otro lado, la compañía planea renunciar al 10% de capital por cada 100.000 euros prestados por los inversores.

Tres inversores – A, B y C – se unen para financiar la expansión de XYZ. El inversor A está dispuesto a proporcionar 200.000 euros, mientras que B y C están listos para contribuir con 100.000 euros cada uno. Esto significa que el prestamista A obtiene un kicker inicial del 20%, mientras que B y C obtienen el 10% cada uno. Sin embargo, los inversores sólo pueden ejercer el derecho a obtener acciones en el momento de la venta de la empresa.

Ejemplo 2: Warrants

Supongamos que la deuda está estructurada como una garantía, en la que se da a los prestamistas la opción de comprar una cierta cantidad de acciones a un precio determinado en una fecha futura. Por ejemplo, el prestatario puede dar una cobertura de garantía del 10% sobre la cantidad proporcionada por cada prestamista a la empresa.

Utilizando las cifras del Ejemplo 1, podemos deducir que el inversor A obtendrá 20.000 euros en warrants, mientras que B y C obtendrán 10.000 euros cada uno en warrants por las acciones de la empresa. El precio de las acciones dependerá de la ronda de capital más reciente.

Las opciones de los prestamistas del equity kicker

Los prestamistas proporcionan financiación a una empresa para ayudarla a alcanzar determinados objetivos de rendimiento y aumentar el valor de la empresa por encima de su valor de mercado actual. A cambio, los prestamistas obtienen una participación en el capital social que sólo puede pagarse si se produce un hito determinado o un evento de liquidez. Si no se produce ninguno de estos eventos, los prestamistas seguirán manteniendo su posición de capital.

En su calidad de accionistas, se benefician del pago regular de dividendos cuando se publican los resultados financieros de la empresa, así como de un porcentaje de los beneficios que es proporcional a su porcentaje de participación en el capital social. En el caso de que la empresa alcance un determinado potencial de beneficios previamente acordado o cuando los propietarios decidan vender la empresa, se paga a los prestamistas en primer lugar cuando se producen esos eventos.

El equity kicker en el sector inmobiliario

También se utilizan equity kickers en la actividad inmobiliaria. Un prestamista puede proporcionar un préstamo inmobiliario a un tipo de interés reducido a cambio de una participación en los ingresos totales de la propiedad. El kicker se puede proporcionar cuando el prestatario carece de suficiente garantía para asegurar el préstamo, pero se espera que pueda pagar el préstamo con un potencial de ganancias futuras si obtiene fondos para financiar sus operaciones o expansión.

El equity kicker puede estructurarse de manera que el prestamista reciba un porcentaje de los ingresos brutos por concepto de alquiler generados por la propiedad si supera una determinada cantidad previamente acordada. También puede depender de un acontecimiento futuro, como la venta de la propiedad, en el que el prestamista obtendrá un porcentaje del producto de la venta que dependerá del monto de su participación en la empresa.

Por ejemplo, supongamos que un prestatario pidió prestado 1 millón de euros para la compra de una vivienda de lujo. El prestatario utiliza el préstamo para completar la compra y renovar la vivienda para su arrendamiento. Inmediatamente después de las renovaciones, el valor de la vivienda se duplica a 2 millones de euros, debido a la creciente demanda de este tipo de inmuebles. Si el prestatario proporcionó inicialmente un 10% de capital para endulzar el trato, significa que el prestamista obtendrá una participación del 10% del valor ganado por la propiedad una vez que se venda.

Nuestra opinión sobre la línea ICO para los efectos del Covid-19

Una mirada crítica a las medidas del Gobierno, la comparación desfavorable con Francia, y el papel decisivo de la banca en la canalización del crédito a las empresas.

El Gobierno de España anunció, por fin, tras semanas de crisis por el coronavirus, en qué se concretarán las medidas encaminadas a dotar de crédito y liquidez a las empresas para paliar los efectos negativos del covid19.

Básicamente, se establece una línea de avales del ICO, de importe previsto hasta 100.000 millones de euros pero que de momento solo se ha activado una primera dotación de 20.000 millones de euros. Los créditos bancarios que se otorguen al amparo de esta línea del ICO gozarán de una garantía del 80% para el caso de autónomos y pymes y podrán utilizarse tanto para nuevas operaciones como para renovaciones. Cuando el importe a solicitar supere los 1.5 millones, además, habrá que cumplir que dicho importe solicitado cumpla alguno de los dos requisitos: no superar el 25% de la facturación de 2019 o no superar dos veces los gastos de personal de 2019. Los plazos de los préstamos pueden ser hasta 5 años, con uno de carencia de obligado cumplimiento.

Para el caso de grandes empresas (aquellas con más de 250 empleados, facturación por encima de 50 millones de euros o activos de más de 43 millones de euros), el porcentaje de garantía del ICO baja al 70% en caso de nuevas operaciones y del 60% para las renovaciones. Los requisitos según el importe, así como los plazos de los préstamos, no varían respecto a las pymes.

Estas medidas parecen insuficientes para la necesidad de crédito y liquidez de las empresas españolas. Si comparamos por ejemplo las condiciones de la línea ICO con las que estableció el Gobierno francés el pasado 16 de marzo, las empresas españolas se sitúan en una posición desfavorable respecto a sus homólogas francesas. En Francia se ha establecido una garantía del 90% para cualquier empresa que tenga una facturación de hasta 1.500 millones de euros o menos de 5.000 trabajadores, porcentaje de garantía que sin duda facilita la concesión por parte de los bancos. El plazo que se establece es de un año de carencia, y en aquel momento la empresa decidirá qué plazo de amortización requiere, desde un año hasta un máximo de 5 años.

En esta situación de desequilibrio entre empresas de España y Francia por parte de las medidas lanzadas por cada Gobierno, cabe añadir lo que nos tememos que va a pasar en cuanto a la concesión de créditos por parte de la banca. La diferencia en este apartado puede ser sustancial. En Francia se establece un proceso tan simple como el siguiente:

  1. La empresa solicita al banco el crédito.
  2. El banco examina la situación de la empresa (básicamente, si cumple los requisitos que le permiten optar al crédito, sin entrar en una evaluación de sus estados financieros ni previsiones) y emite un pre-acuerdo.
  3. La empresa se conecta a una plataforma electrónica que proporciona la banca pública francesa BPI y obtiene una identificación que debe comunicar a su banco.
  4. Con la confirmación de la identificación, el banco otorga el préstamo a la empresa.

Frente a este procedimiento casi automático de concesión de créditos en Francia, la situación en España va a ser bastante diferente, por desgracia. Es más que probable que la banca española, muy condicionada por el sobrecoste que representa una inferior garantía ofrecida por el Estado español, y con la preocupación ante la morosidad que pueda tener, opte por sustituir sistemáticamente todos los riesgos que mantiene con sus clientes empresas por créditos amparados con la garantía del aval del ICO, y que no se utilicen estos créditos para inyectar dinero nuevo a las empresas. También hay que ser consciente que nos moveremos en un escenario de alud de peticiones de las empresas a sus entidades financieras, que aunque sus gestores comerciales pongan la mejor voluntad, probablemente comportarán cuellos de botella, demora en las resoluciones y formalización de los créditos, así como poca personalización en el diseño de soluciones adaptadas a cada realidad empresarial.

Está claro que vienen unos meses muy complicados para las compañías, en donde a la ingente gestión que deben realizar con sus equipos, clientes, proveedores y cumplimiento de obligaciones, también habrá que añadir estar muy atentos a lo que sus bancos decidan en cuanto a sus líneas existentes. Que el remedio que está poniendo el Gobierno y que deben canalizar los bancos no sea todavía peor que esta enfermedad devastadora que ha llegado. Una gestión financiera estratégica es más que nunca necesaria por parte de las empresas.